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Naturaleza y ética en Aristóteles

1.-CRÍTICA A LA TEORÍA DE LAS IDEAS. 
Aristóteles critica, especialmente, el carácter separado de las ideas respecto al mundo sensible. Si las ideas son esencias que existen separadamente de las cosas, entonces son substancias. Esto genera multitud de dificultades. Éstas son las más significativas:
a) Intentando explicar este mundo, se duplica; con lo que también se duplica el problema.
b) Si la esencia de las cosas no está en las cosas, no puede explicarlas; o bien, en realidad, no es propiamente su esencia.
c) Tampoco pueden las ideas explicar el origen y el cambio de las cosas, ya que no puede ser causa lo que no se comunica con su efecto. Quizá por esto la cosmología platónica incluyó al Demiurgo.
d) Sus deficiencias, convirtieron la teoría de las ideas en matemáticas, al identificar las ideas con números o situar los números ideales entre las ideas y las cosas.

2.- LA NATURALEZA COMO PROCESO. 
2.1.- Sentido de fisis. 
Es en el cuarto libro de la Metafísica donde hace una recopilación de las distintas definiciones que se han dado al término fisis. Son siete:
1.- Origen y nacimiento: Es el uso más general pero parece una falsa interpretación etimológica.
2.- Aquello de lo que las cosas se desarrollan: Sería sinónimo de simiente.
3.- La fuente del movimiento o del cambio en los objetos naturales (los que se mueven a sí mismos).
4.- La materia primitiva de las que están hechas las cosas.
5.- La esencia1 o forma2 de las cosas naturales.
6.- Esencia o forma en general (éste es el uso de Platón).
7.- (Síntesis de las anteriores) Esencia de las cosas que poseen la fuente del movimiento en sí mismas.
Así se entiende la distinción entre seres naturales y artificiales. Los primeros tienen intrínseco la fuente del movimiento (en ellos mismos) y los segundos tienen el movimiento accidentalmente, recibido de otros. No deben confundirse los tres usos habituales del término: natural, por naturaleza y conforme a la naturaleza.
Seres naturales son los individuos (hombre, animal o planta) que tienen naturaleza. Son seres por naturaleza las cualidades de los seres naturales (sus órganos, facultades, etc.). El resto de la realidad, cuyas propiedades están de acuerdo con la naturaleza, pero no tienen naturaleza (que el fuego queme, o el agua moje), decimos que son conformes a la naturaleza.

2.2.- Hilemorfismo, teoría de la potencia y el acto, y tipos de cambio. 
Para Aristóteles la naturaleza es el conjunto de las cosas que se mueven a sí mismas, por lo tanto es proceso, desarrollo y cambio. Pero si algo cambia es porque pasa de un estado o modo de ser a otro, y esto exige tres elementos: Lo que fue; lo que será; y, lo que permanece o subyace.
Si no hubiera este último elemento no habría propiamente cambio.
El elemento que subyace es la materia, porque la materia puede hacerse una cosa u otra, y a esta peculiaridad lo llamó Aristóteles estar en potencia de ser diferentes objetos.
Aristóteles distingue entre el ser algo actualmente, a lo que llama ser en acto y el ser algo sólo en potencia, es decir, poder llegar a ser en acto, esto o aquello, caso de la materia haciendo posible el cambio.
La materia es ser en potencia. Ser en potencia no es sólo posibilidad de ser, y a la vez se distingue de la nada, es decir, del no ser. Una semilla no es todavía árbol en acto, es árbol en potencia porque puede llegar a serlo. Sin embargo, del no ser árbol nunca se llegará al ser árbol en acto. La materia está en potencia para ser algo. Lo llega a ser actualmente cuando recibe la forma; que por ser el elemento actualizante del ente (de lo que existe), lo denominamos acto.
La forma es ser en acto. De aquí proviene la palabra hilemorfismo: "Hylé", materia; "morfé", forma.
Todo ente corpóreo está compuesto de dos principios sustanciales distintos, materia y forma.
Existen diversos tipos de cambio. El cambio más profundo que experimentan los cuerpos es la generación y la corrupción. Los animales ingieren como alimento sustancias vegetales, destruyéndolas o convirtiéndolas en sustancias animales que incorporan a su propio cuerpo. La materia, que desposeída de toda forma subyace en este cambio sustancial, recibe el nombre de materia prima o primera, y la forma que recibe con el cambio se denomina forma sustancial por dar lugar a la constitución de una nueva sustancia.
La materia prima no es algo determinado. No es una cosa, no es un ente, sino un principio constitutivo de los cuerpos. Por esta razón no puede existir sin la forma, pero tampoco puede generarse o destruirse: la materia prima es eterna.
La materia prima tampoco es una cualidad ni una cantidad, ni ninguna determinación de las cosas. Es el principio más indeterminado de los seres corporales y que recibe de la forma la determinación para ser una sustancia u otra.
La materia prima no se conoce por sí misma, sino por la forma que es el principio de las determinaciones del compuesto.
La forma es el principio sustancial o esencial que determina al compuesto para ser una cosa u otra. Por eso conocer la forma es conocer la esencia de cualquier realidad determinada.
La forma sustancial tampoco es una cosa, es un principio; en general, aquello de lo que algo procede de cualquier modo.
Siendo la materia el principio que subyace en el cambio y la forma lo que cambia podría pensarse que la forma es algo externo, sin embargo, es algo tan intrínseco a los cuerpos como la materia. No es algo que se une a la materia, sino algo que es sacado, extraído de la potencialidad de la materia.
Además de cambios sustanciales encontramos cambios accidentales, es decir, cuando cambia la cantidad de un ser sin dejar de ser la misma cosa, decimos que aumentan o disminuyen. Esta clase de cambio supone una sustancia que permanece. El hilemorfismo también explica este tipo de cambio con los conceptos de materia y forma.
La materia segunda es un ser, una sustancia con todas las determinaciones propias de su forma sustancial, pero susceptible de modificaciones accidentales. Aunque es en acto una sustancia, aún está en potencia de recibir formas accidentales.
La forma accidental es forma porque determina con nuevas características a la sustancia (a la materia segunda), pero es sólo accidental, no sustancial, sencillamente porque la sustancia ya está constituida.
Con esto, Aristóteles ha resuelto el problema del movimiento, definiéndolo como el paso del ente en potencia al ente en acto. Así resolvemos el problema de Parménides, que lo entendía como el paso contradictorio del no ser al ser, y, por tanto, imposible. Siendo el ente en potencia anterior al movimiento, el ente en acto, posterior, y el movimiento exactamente el tránsito de uno a otro, la definición aristotélica correcta fue el acto del ente en potencia en cuanto está en potencia.

2.3.- La teoría de las causas. 
Además de la consideración estática que de los entes hace Aristóteles, composición hilemórfica y potencia/acto de la substancia; los estudia también en su aspecto dinámico. En su hacerse y destruirse: en su capacidad de producir o de colaborar en la producción de otros entes. Estos procesos son posibles gracias a diversos tipos de causas. Aristóteles habla de cuatro tipos de causas, divididos en 2 grupos:
- Causas intrínsecas: Causa Material y Causa Formal.
- Causas extrínsecas: Causa Eficiente y Causa Final.
Causas intrínsecas 
No son causas estrictamente productivas, son causas posibilitadoras. Hacen posible todo proceso, porque la materia es el elemento que recibe en sí toda determinación y la forma consiste en esa misma determinación producida en el proceso (pudiendo tratarse de una forma sustancial cuando en el proceso aparece una nueva sustancia, o de una forma accidental si se trata de la transformación de una sustancia ya existente).
Causas extrínsecas 
La causa eficiente es la encargada de poner en marcha y de realizar el proceso, es la causa activa o productiva propiamente. La eficacia, la rapidez, etc., de un proceso suele depender de la causa eficiente. A la vez, la causa final es la encargada de dirigir u orientar la trayectoria del proceso, ya que llamamos fin a aquello por razón de lo cual, o en orden a lo que, se hace algo.
Ej.: Miguel Ángel, el escultor: Causa eficiente.
El propósito de la estatua (decorar): Causa Final.
Mármol: Materia.
El aspecto, o figura: Forma.
Aristóteles es de la misma opinión que Platón. El conocimiento científico consiste en la búsqueda de las causas y lo que de universal hay en las cosas. Pero disiente en situar determinadas causas y, especialmente, el universal, fuera de las cosas mismas.

2.4.- Dios, de la metafísica a la teología. 
Al final de la "Física", Aristóteles afirma la eternidad del movimiento (cadena infinita de generación y corrupción, por ejemplo); pero, también afirma la existencia del primer motor, causa del movimiento eterno del cosmos. En efecto, el movimiento exige una causa a la que llamamos motor; en general, todo lo que se mueve es movido por otro (motor). No cabe suponer una cadena infinita de motores, porque eso niega un primer motor; y si negamos el primero también el segundo, etc, hasta éste que ahora es evidente que mueve. Luego, ha de admitirse un primer motor inmóvil, origen de todo movimiento. Aquí se entiende el primer motor como causa eficiente, que comunica el movimiento en contacto con el resto del cosmos. Mueve sin ser movido, sin recibir el movimiento, como reacción. El movimiento del cosmos es eterno y posee un primer motor. No hay contradicción. El primer motor mueve desde toda la eternidad.
Se entiende mejor en la formulación de la "Metafísica". Aristóteles concibe ahora el primer motor inmóvil como causa final. Atrae todo el cosmos hacia él, comunicando así el movimiento ("es objeto de amor o de deseo"). Está claramente separado del cosmos, es acto puro (carece de potencias, no es móvil), autosuficiente, inmaterial; es Dios, inteligencia ordenadora que sólo se piensa a sí misma.

2.5.- El conocimiento y la ciencia. 
La Metafísica es una ciencia que trata el ente en general, distinguiéndose de la Física (en realidad metafísica de la naturaleza), que estudia un tipo de entes en particular. El estudio más general debe ser anterior al particular. Del mismo modo la ciencia más general debe tratar los principios más generales, los primeros, en los cuales se basará cualquier otra ciencia (principio de no-contradicción, por ejemplo). Por Metafísica se entiende, entonces, el estudio del ente en cuanto ente, es decir, por el hecho de ser. Dicho de otro modo preguntamos por qué es y por qué es lo que es.
El ser puede predicarse de varios modos, y éstos son el objeto de la Metafísica. Dichos modos son las categorías, a saber: substancia y accidentes (cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, estado, situación, acción y pasión).
La Lógica estudia las diversas formas válidas de argumentar y construir juicios con los conceptos que designan al ser y sus categorías. La lógica aristotélica se basa en el principio de no-contradicción; y toma como estructura básica del razonamiento el silogismo.
La ciencia (Física, Metafísica) desarrolla lógicamente el conocimiento natural en el hombre.
En lo que se refiere al conocimiento, Aristóteles es empirista. Defiende que el conocimiento comienza por la intuición sensible de la sustancia primera (individuo). Nuestros sentidos nos permiten descubrir las formas que actualizan al individuo (accidentes). Mediante nuestra razón superamos el nivel de conocimiento animal y abstraemos. Abstraer consiste en desprender a la sustancia de sus singularidades (materiales y sensibles) para aprehender la forma sustancial o sustancia segunda. Sobre éste objeto ya es posible hacer ciencia (conocimiento universal y necesario), puesto que la sustancia segunda es lo que de común tienen todos los individuos de la misma especie o género. Por último, emitimos juicios aplicando las categorías a los conceptos abstractos.
Es por tanto un proceso inductivo, que logra principios generales, de los cuales se deducen conclusiones siguiendo las reglas de la Lógica.

3.- HOMBRE Y SOCIEDAD. 
3.1.- Psicología. 
Aristóteles tiene una concepción hilemórfica del hombre, que es la que vamos a explicar, pero al principio, como discípulo de Platón, pensó que el hombre era una realidad dual. Cuerpo y alma eran sustancias distintas. En "De ánima", entiende que ni el alma ni el cuerpo son sustancias independientes completas, sino que ambos constituyen una unidad sustancial. Así Aristóteles, ni es materialista, ni exageradamente espiritualista como Platón, y puede dar una explicación coherente de la unión o relación alma y cuerpo.
Los seres vivos son sustancias corporales en las que se distinguen dos principios: Materia y Forma.
La forma es precisamente lo que le hace a los seres vivos ser vivos, lo que les diferencia de los inanimados.
La materia es el elemento capaz de recibir una forma, luego en conclusión: El alma es la forma de un cuerpo que tiene en potencia la vida. Más tarde, definirá alma como entelequia3 primera que tiene la vida en potencia, o entelequia primera de un cuerpo naturalmente organizado. Es más una aptitud que un ejercicio.
El alma entonces, es una "idea" que dirige, organiza y configura al ser vivo en un organismo unitario, dando a sus partes un sentido y función específicas.
Las distintas partes del ser vivo son entonces instrumentos destinados a la consecución del ideal del ser vivo. Hay que tener en cuenta que el concepto forma, es en Aristóteles equivalente al concepto idea en Platón.
Clases de alma: Hay tres clases de alma: Vegetativa, Sensitiva y Racional. ¿Tiene el hombre tres almas o tiene el alma tres funciones? El alma racional es única e incluye todas las capacidades de los tipos de alma inferiores. Para Aristóteles, las plantas tienen un alma (vegetativa), los animales (sensitiva) y los hombres (racional).
El problema es saber en qué momento o cuando tenemos alma o dejamos de tenerla. Alma vegetativa y alma sensitiva aparecen y desaparecen con la generación y corrupción del compuesto ser vivo. Le parece claro que el alma racional tiene que ser inmortal, y que por tanto no desaparece al corromperse el compuesto ser vivo-hombre.
Piensa que es inmortal por influencia platónica, pero si el alma es forma del cuerpo, correspondería que fuera tan mortal como el cuerpo al que informa. Si el alma racional puede realizar operaciones al margen de la materia (el conocimiento intelectual o no sensible), es porque ella está al margen de la materia, es decir, es espiritual.
Para Aristóteles la actividad humana se divide en dos campos: El conocimiento y la voluntad. La voluntad es siempre posterior al conocimiento (intelectualismo), y tiene 2 fases de actuación, la deliberación y la ejecución. La deliberación es el cálculo de las consecuencias del futuro acto. La ejecución es precisamente el acto mismo.

3.2- La Ética. 
La ética de Aristóteles se centra en ver primero, cuáles son los motivos que determinan a la voluntad, y luego cuales deben ser los que determinen a la voluntad. Como punto de partida, Aristóteles es partidario de un empirismo utilitario4, pero para resolver el deber ser, es más platónico, y se pregunta por el bien supremo y más absoluto que debe regir toda la actividad humana, definiéndolo de la siguiente manera: El fin supremo de toda la actividad del hombre es la felicidad (Eudemonismo).
a) La felicidad.
Todas las filosofías en principio están de acuerdo en que la felicidad existe. La diferencia está en qué se entiende por felicidad. Algunos sitúan la felicidad en un aspecto concreto (salud, riqueza, placer, poder,...). Otros entienden la felicidad de modo absoluto, es decir, más que un bien para los hombres es un bien en sí mismo. Entre el subjetivismo primero y el objetivismo radical, Aristóteles se sitúa a medio camino. Aristóteles afirma que el bien y el fin del hombre ha de ser algo práctico y realizable. Si lo característico del hombre es poseer alma racional y lógicamente perfeccionarla, se puede concluir que la felicidad ha de encontrarse en la vida racional misma. La felicidad no es otra cosa que la actividad del alma racional ejerciéndose conforme a la virtud.
b) La virtud. 
En contra de Platón, la vida racional no es sólo teórica, sino también práctica, por eso hay dos tipos de virtudes. Virtudes intelectivas o dianoéticas (las teóricas), y virtudes morales o éticas (prácticas). El problema es saber qué es virtud. La virtud no puede ser una mera afección. Un movimiento involuntario, ni una potencia o disposición natural.
Las virtudes exigen una disposición permanente y una elección voluntaria. Son hábitos, una manera o aptitud permanente de comportarse en un sentido determinado. No todos los hábitos son virtuosos, lo son aquellos que evitan el exceso y el defecto, aspirando a un justo término medio.
Las virtudes éticas son la justicia, fortaleza y templanza y ejemplo de las no éticas la prudencia.

3.3.- La política. 
De forma parecida a Platón la política de Aristóteles se subordina a la ética. Al definir el hombre como animal político o social concluye que el bien supremo o la felicidad sólo es alcanzable dentro de una sociedad que tenga como fin el bien común. Aristóteles reconoce 3 tipos de Estado u organizaciones de la polis: Monarquía, Aristocracia y Democracia. Lo que caracteriza a la democracia es que todos los ciudadanos participan del poder y tienen los mismos derechos. La aristocracia reduce la participación y los derechos a una minoría, y la monarquía a uno solo. Para Aristóteles el régimen por excelencia es la democracia, pero los otros dos son también legítimos mientras tengan como fin el bien común.
Admite que toda forma de Gobierno puede degenerar hacia la injusticia, cuando se abandona el ideal de bien común, apareciendo así la tiranía, la oligarquía y la demagogia (respectivamente degradación de los anteriores). Entiende Aristóteles que hay un proceso cíclico que comienza y acaba de nuevo en ella.


Redacción

Información Adicional

NOTAS:
1.- Esencia es lo que designamos en la definición, por lo que algo es eso y no otra cosa.
2.- Forma es aquello por lo que la materia es de una especie o de otra. La forma es, junto con la materia, un principio constitutivo del ser o de la sustancia. Si designamos un objeto por lo que es valido para todos los de su especie (su universal), nombramos la esencia, mientras que la forma es sólo propia de la sustancia individual.
3.- Ideal que prefigura y predetermina en orden a un fin.
4.- Empirismo utilitarista define la ética de Aristóteles: "nos movemos por lo sencillamente práctico".

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