Alejandría - La Biblioteca¿Quieres un blog como este?. Date de alta aquí.
Volver a la portada
Portada
Lista completa del contenido
Búsqueda
Enviar un e-mail al buzón de sugerencias.
Consúltenos
 Portada 
 Filosofía / Ensayos 
 Aventuras 
 Ciencia Ficción 
 Técnicos 
 Infantil 
 Esotérico 
 Poesía 
 » Filosofía / Ensayos 
Anterior: II.- Método y realidad en la filosofía racionalista. Volver al principal : Historia de la filosofíaSiguiente: El empirismo. Conocimiento y ética. Hume.

El empirismo. Conocimiento y ética. Locke.

1.- CARACTERÍSTICAS GENERALES. 
El término empirismo tiene diferentes aspectos, en primer lugar, atendiendo a su etimología, significa el intento de fundamentar en la experiencia, todo el saber del hombre. Dicho de otra manera, la experiencia se convierte en el concepto básico de la cultura sobre todo británica que abarca una parte del siglo XVII y parte del siglo XVIII ("empeiría",en griego, experiencia).
Pero además empirismo tiene que ser entendido como una coordenada filosófica de la historia contrapuesta al racionalismo continental. Esto puede inducir a un error: entender el racionalismo como la filosofía de la razón y el empirismo como la filosofía de la experiencia. Sin que la oposición carezca de fundamento, ni todo el racionalismo ignoró la experiencia, ni el empirismo despreció la razón. Queda demostrado esto al comprobar que los principales empiristas ingleses se formaron leyendo los filósofos racionalistas (tanto Locke como Hume mantienen influencias de Descartes).
Además hay coincidencias temáticas. En el campo de la teoría del conocimiento, ambas corrientes hacen del concepto de idea el núcleo fundamental. Para los racionalistas, las ideas son innatas, para los empiristas, no; son adquiridas siempre.
También coinciden en la importancia dada a la conciencia, igualmente con diferencias, conciencia sustancial para los racionalistas, conciencia funcional para los empiristas, especialmente Hume.
En cualquier caso, hay diferencias indiscutibles (y además incompatibles). Los empiristas exigirán que todo conocimiento comience en la experiencia y esté certificado por ella, y por lo tanto el método se basará sobre todo en la observación, inducción y análisis de los hechos. El pensamiento racional depende siempre de lo experimentable.
Una experiencia con tantas prerrogativas ha de ser necesariamente entendida de modo amplio, por ejemplo experiencia es sensación, percepción, ideas, asociación de imágenes, hábitos psíquicos, en definitiva, casi todo hecho externo o interno que pueda ser observado y explicado con una cierta legalidad. Lo que hay que desterrar (porque no es observable) es el universal. Los empiristas son como Ockam, nominalistas1.
2.- JONH LOCKE Y SU TEORÍA DE LAS IDEAS. 
2.1.- Experiencia y conocimiento: Las ideas simples.
Locke coincide con los racionalistas en que la cuestión fundamental de la filosofía es el problema del conocimiento. En el primer libro de su ensayo se dedica a contradecir el principio racionalista de las ideas innatas. Si no tenemos ideas innatas hay que adquirirlas, y el único modo es por experiencia. "Supongamos, pues, que la mente, es, como decimos, un papel en blanco, vacío de cualquier signo, sin ninguna idea. ¿Cómo llega a verse provista de ellos?, ¿De donde recibe todos los materiales de la razón y el conocimiento?. A esto respondo con una sola palabra: De la experiencia: en ella deriva en última instancia".
Tras este claro planteamiento distingue dos tipos de experiencia. EL primero, la sensación o experiencia externa, por virtud de la cual, realizo las percepciones de las cualidades sensibles externas.
Y el segundo, la reflexión o experiencia interna, mediante la cual, la mente, volviendo sobre sí misma, percibe sus propias operaciones.
No hay otra fuente de las ideas que no sea sensación o reflexión.
Idea para Locke es: "Todo lo que la mente percibe en sí misma, o es objeto inmediato de percepción", es decir, conocemos inmediatamente ideas y si conocemos algo distinto en ellas, lo hemos de conocer a través de ellas.
Este planteamiento convierte a las ideas en la clave del conocimiento. Solo se conoce por experiencia, y el objeto inmediato del conocimiento son las ideas.
Se distingue dos clases de ideas, ideas simples y complejas. Las ideas simples son las que son recibidas directamente de la experiencia. Como nuestra mente está en blanco, las ideas simples se nos impone. Nuestra mente se limita a reflejarlas como en un espejo. Las ideas simples merecen la misma confianza que las imágenes de los espejos.
2.2.- Las ideas complejas.
Indudablemente, Locke no pretende reducir nuestro conocimiento a la acumulación de ideas simples desligadas unas de otras. En el conocimiento humano hay y tiene que haber ideas complejas, es decir, compuestas, resultado de las diversas operaciones de combinación y relación de ideas simples que la mente lleva a cabo.
Hasta aquí, dos formas de mente diferente, una pasiva y receptiva frente a las ideas simples, y dos, una mente activa al producir ideas complejas. En consecuencia, si por no intervenir la mente en la obtención de ideas simples, estas merecen toda confianza, precisamente por la intervención activa de la mente hay que someter a crítica las ideas complejas.
Hay muchas ideas complejas y descubrimos que unas son correctas y otras no. Unas son verdaderas y otras son falsas. En concreto, entre las ideas complejas falsas, el ejemplo más significativo es la de sustancia.
2.3.- Crítica de la idea de sustancia.
La idea de sustancia para Locke es de contenido obscuro, confuso e indeterminable. Es una idea que nos vemos obligados a formar, pero cuyo sentido y valor real es desconocidos, Nos vemos obligados a formarla como una especie de soporte de un conjunto de cualidades que se nos presentan siempre juntas, pero en realidad, nosotros solamente conocemos las cualidades sin saber de verdad que hay bajo ellas.
Locke define entonces la sustancia como un "no sé qué", que subyace a unas cualidades que aparecen conjuntamente (olor, figura, peso, etc...). Para no decir que un árbol es solo el color, el tamaño, la forma, etc..., acudiremos a la sustancia del árbol, pero esa palabra no significa nada en concreto, simplemente la necesidad que tenemos de contar con un soporte de las cualidades del árbol.
Los empiristas niegan la abstracción. La validez de los conceptos universales, y en general cualquier posibilidad de conocer en esencia qué son las cosas.
2.4.- El liberalismo.
En consecuencia con su mayor interés por lo práctico que por lo teórico, Locke elabora una teoría política en la que el estado surge como resultado de la voluntad de los individuos que son la pieza clave de la sociedad y al bien de ellos y a la ordenación del legítimo uso de sus libertades debe ordenarse el estado. Este es el principio del liberalismo.
Por dar tanta importancia al individuo, Locke no acepta el poder absoluto de los reyes, y será un ferviente defensor de las instituciones democráticas que el pueblo inglés había conquistado paso a paso. Aún así, piensa que el estado es necesario, pero solo para regular el uso de la libertad, si no, el abuso de libertad de unos impediría el uso de la libertad de otros.
Es una "curiosidad" que un filósofo contrario a las filosofías racionalistas dominantes en Europa sea el inspirador teórico de los sistemas políticos en Europa (especialmente la revolución francesa a finales del siglo XVIII).

Redacción

Información Adicional

NOTAS: 
1.- En la cuestión de los universales, la postura, que sostiene que los universales no son ni conceptos (conceptualismo) ni objetos (realismo), sino sólo "nombres", que se aplican a grupos de cosas semejantes; la única realidad que corresponde al nombre es la emisión de sonido al pronunciarlo (flatus vocis) y la del individuo singular al que se aplica.

Anterior: II.- Método y realidad en la filosofía racionalista. Volver al principal : Historia de la filosofíaSiguiente: El empirismo. Conocimiento y ética. Hume.
© 2008Powered by NIDAVAL